Mala Praxis Médica · CABA

Lo que le pasó no tenía que pasar.

Si usted o un familiar sufrió un daño por negligencia, impericia o imprudencia de un profesional o institución de salud, tiene derecho a reclamar.

Mala praxis: cuando la atención médica causa daño

La mala praxis médica ocurre cuando un profesional o institución de salud actúa con negligencia —es decir, sin el cuidado debido—, con impericia —sin los conocimientos técnicos mínimos exigibles— o con imprudencia —tomando riesgos innecesarios—, y ese comportamiento produce un daño concreto en el paciente. No toda complicación médica es mala praxis: la ley exige una relación directa entre la conducta deficiente y el daño sufrido.

En Graziano Prado representamos a pacientes y familias ante situaciones que van desde diagnósticos tardíos o erróneos, tratamientos inadecuados y cirugías con complicaciones evitables, hasta infecciones intrahospitalarias, errores de medicación, falta de consentimiento informado y daños durante el parto o el período neonatal, entre otros.

El reclamo puede dirigirse contra el médico tratante, la clínica o sanatorio donde se prestó la atención, la obra social o prepaga que tenía a cargo la cobertura, o contra todos ellos de manera conjunta, según las circunstancias de cada caso.

El proceso paso a paso

01

Evaluación del caso

Analizamos la historia clínica, los estudios y toda la documentación disponible. Evaluamos si existe una conducta médica reprochable y un daño verificable antes de avanzar.

02

Mediación prejudicial obligatoria

La ley 26.589 establece que, antes de iniciar cualquier demanda civil, es obligatorio transitar una instancia de mediación prejudicial. Acompañamos al cliente en todo ese proceso.
Ley 26.589

03

Demanda judicial

Si la mediación no resuelve el conflicto, presentamos la demanda ante la justicia ordinaria de CABA. La causa puede continuar con peritos designados por el juzgado, acuerdos en instancias posteriores o seguir hasta la sentencia. Justicia CABA

Lo que más nos consultan

No toda complicación o resultado adverso constituye mala praxis. Para que exista responsabilidad médica deben concurrir tres elementos: una conducta deficiente del profesional o la institución (negligencia, impericia o imprudencia), un daño concreto sufrido por el paciente, y una relación directa entre esa conducta y ese daño. En la consulta inicial evaluamos su situación y le explicamos si cuenta con elementos para avanzar con un reclamo.

El plazo de prescripción para reclamar por daños derivados de mala praxis médica es, en general, de tres años a partir del momento en que el damnificado conoció o debió conocer el daño. Sin embargo, este plazo puede variar según las particularidades de cada caso. Por eso es importante consultar con un abogado a la brevedad para evitar que el reclamo prescriba.

La documentación más importante es la historia clínica completa, que tiene derecho a solicitar en la institución de salud. También son útiles los estudios de diagnóstico por imágenes, análisis de laboratorio, recetas, órdenes médicas, comprobantes de pago y cualquier comunicación escrita con el prestador. Si no sabe cómo solicitarla o le fue negada, podemos asesorarlo sobre los pasos a seguir.

En los juicios de mala praxis, los peritos son médicos designados por el juzgado que actúan con independencia de las partes. Su función es evaluar técnicamente si la conducta del profesional o la institución se apartó de las prácticas médicas aceptadas. Nosotros no trabajamos con peritos propios: los peritos son del juzgado, lo que garantiza imparcialidad en el proceso.

La mediación prejudicial es una instancia obligatoria establecida por la ley 26.589 que debe realizarse antes de iniciar cualquier demanda judicial civil. En ella, un mediador imparcial facilita el diálogo entre las partes para explorar una solución consensuada. Si se llega a un acuerdo, el conflicto se resuelve sin necesidad de litigio. Si no hay acuerdo, queda habilitada la vía judicial. En Graziano Prado lo acompañamos durante todo este proceso.

Sobre el estudio

La práctica del estudio se centra en el asesoramiento jurídico y la resolución de conflictos en distintas áreas del derecho, con un enfoque orientado a brindar claridad y dirección en situaciones complejas.