Sucesiones · CABA

Para disponer de los bienes de quien falleció, la ley exige iniciar una sucesión.

Sin una resolución judicial, ningún banco, escribanía ni registro público permite transferir bienes a nombre del causante. Tramitamos ese proceso ante la Justicia de la Ciudad.

Por qué la sucesión es necesaria para disponer de los bienes del causante

Cuando una persona fallece, todos los bienes que tenía a su nombre quedan jurídicamente bloqueados. Los herederos no pueden vender un inmueble, cobrar una cuenta bancaria, retirar una inversión ni transferir un vehículo sin pasar antes por el proceso sucesorio. No es una formalidad opcional: es un requisito legal sin el cual ningún organismo —banco, escribanía, Registro de la Propiedad, Registro del Automotor— da curso a nada.

El proceso puede ser intestado —cuando el causante no dejó testamento y los herederos son los que determina la ley— o testamentario, cuando existe un testamento que debe ser presentado ante el juez y aprobado formalmente. En ambos casos se requiere la intervención de un abogado y la apertura de un expediente judicial.

Representamos a los herederos durante todo el proceso: desde la apertura del expediente hasta la declaratoria de herederos o la aprobación del testamento, el inventario y avalúo de los bienes, y la partición y adjudicación final.

El proceso paso a paso

01

Consulta y análisis del caso

Relevamos el domicilio del causante, la existencia o no de testamento, el estado del expediente si ya fue iniciado, y los bienes involucrados. Con esa información determinamos la vía y la estrategia.

02

Apertura del expediente

Preparamos la documentación —partidas de defunción, nacimiento, matrimonio o las que correspondan— y presentamos el escrito de apertura ante el juzgado competente.

03

Declaratoria de herederos o aprobación del testamento

El juez dicta la resolución que reconoce formalmente a los herederos. Si hay testamento, lo presentamos para su aprobación judicial. Esta etapa habilita a los herederos a actuar ante bancos, registros y organismos.

04

Inventario, avalúo y partición

Tramitamos el inventario de los bienes, las gestiones ante el Registro de la Propiedad, el Registro del Automotor y entidades bancarias, hasta la adjudicación final entre los herederos.

Lo que más nos consultan

Los honorarios en procesos sucesorios se regulan sobre el valor de los bienes del causante, conforme a la ley arancelaria vigente. El monto exacto depende del activo hereditario, la complejidad del caso y las etapas que sea necesario transitar. En la consulta inicial le explicamos cómo se calcula en su caso particular, sin compromiso.

No existe un plazo legal para iniciar la sucesión, pero cuanto más se demora, más se posterga la posibilidad de disponer de los bienes. En la práctica conviene iniciarla lo antes posible, especialmente si hay inmuebles, cuentas bancarias o vehículos que los herederos necesitan transferir, vender o administrar.

Es la resolución judicial que reconoce formalmente quiénes son los herederos del causante. Sin ella, los herederos no pueden acreditar su condición ante terceros: no pueden cobrar cuentas bancarias, iniciar trámites registrales ni disponer de ningún bien del causante. Es el resultado central de la sucesión sin testamento.

En la sucesión sin testamento, los herederos son los que determina el Código Civil según el grado de parentesco, y el proceso culmina con la declaratoria de herederos. En la sucesión con testamento, el documento debe presentarse ante el juzgado para su verificación y aprobación formal. Ambos procesos requieren tramitación judicial y la intervención de un abogado.

Los conflictos entre herederos son frecuentes y pueden surgir al determinar quiénes son los herederos, al valuar los bienes, o al momento de la partición. El proceso judicial permite que cada heredero actúe con su propio abogado y que el juez resuelva los desacuerdos. Es importante contar con representación legal propia para defender adecuadamente los intereses de cada parte.

Sobre el estudio

La práctica del estudio se centra en el asesoramiento jurídico y la resolución de conflictos en distintas áreas del derecho, con un enfoque orientado a brindar claridad y dirección en situaciones complejas.